viernes, 3 de marzo de 2017

Aa´in: Alma Mente y Corazon


Fragmentada y enterrando bajo las ojeras (donde descansan en paz)  los restos del hombre que me quito el sueño al comprimir mi corazón, el universo me envió una advertencia. 




"Esto no podía seguir así" "El cambio estaba en mi" "Nadie iba hacer por mí, lo que yo no hiciera al perder el amor por mi"

Y me di cuenta que la perdida más grande de uno era perderse a sí mismo y como miles de veces en un pasado necesitaba desahogarlo todo.  El problema era, ¿realmente podría dejarlo todo atrás?. ¿Realmente podría cerrar este ciclo?.

Y me arme de valor, busque ayuda estaba segura de que esta vez funcionaria.
Primero me acerque a Dios, al que yo creía, le suplique entre murmullos que si él había llegado a mí, aclarara sus ideas para que se mantuviese de mi mano, pero que si solo había sido un extraño con recuerdos semejantes  siguiese su camino.   

Estaba lista. Me dirigí a ese universo de nuevas cosas donde sabía que una constelación completa giraría en torno a mí con mis recuerdos, mis ansiedades y mi pasado y mi dolor. 

¿Qué quería hacer?
-       Necesito cerrar ciclos -  - Necesito alejarme de quien me hace daño-
¿Justicia?
-       Divina

Busque mi ser de luz, ese que dicen que está siempre de tu lado, percibí mi aura morada, amarilla, melancolía y nuevos cambios, algo bueno estaba a punto de  suceder.

Los visualice, mi espacio astral se limitaba a los 3 yo los miraba a ellos, (tristemente ninguno a mi) uno más alejado del otro pero imposibilitaban mi necesidad de andar libre por la vida. 

El primero, al que le di el poder de  fracturar mi vida en mil pedacitos.

¿Por qué lo permití?
-       Tenía culpas, yo lo había herido primero-

Aun así no era justo,  yo no llegue a su vida para complacer sus banalidades, su euforia por  desquitar el dolor. Y me arrepentí que ambos no supiéramos alejarnos la primera vez. Donde ninguno de los dos podría quebrarse por completo.

Querido………
-       No lo quiero, lo odio, fue quien más infeliz me hizo, ya ni siquiera puedo verlo a la cara después de todo el daño hecho.

Jamás le diste la oportunidad de vivir sin ti.
-       Me hice adicta a su pobre manera de amar.

¿Qué harás?
-       Irme.

¿Qué le dirías?
-       Gracias por enseñarme lo que no quería y por hundirme, porque jamás habría sabido con que garbo y valor puedo renacer.
 No fue facil, llore  como una niña pequeña herida,

Y me di la vuelta.



El segundo, su presencia estaba ahí,  ese garbo, esa intimidación, ese hombre perfecto, que solo el verlo me llenaba de orgullo ir de su lado, ocultando las apariencias de lo infeliz que me sentía, de que aun  con la banalidad en la que vivía no llenaba en mi ese vacío tan grande que tenía. 

¿Qué paso?
-       Nos utilizamos, él tenía que madurar y yo enloquecer por primera vez.

Querido……..
-       MI querido grillo, no puedo más,  me enloqueciste como un niño a su mama, le problema es que yo no quería ser tu mama, yo quería ser tu mujer.

¿Le quieres?
-       Mucho, pero no como hombre.

¿Qué paso?
-       Me desgasto emocionalmente.

¿Te iras?
(Respire profundo  y recordé que él era especial porque era mío, pero siempre había salido adelante, avante y entonces mi mente, mi alma y mi corazón se dieron la vuelta)
-       Si me iré.

Para ser honestos, me peso dejarle, y aunque llore más por el primero que por el segundo, mi corazón te abrazo  y realmente deseo que YA NO HABIA MAS DE MI PARA TI.

Mi cuerpo se sentía pesado, frágil, sin fuerzas, pero había que seguir,  sabía que quien seguir  dolería más y en que aún no me hacía a la idea de soltarle de la mano. 



Y ahi estaba el tercer implicado.....  

Me puse en su lugar, sentí su desequilibrio, sus ganas de luchar por ser feliz, pero también sentí que algo no lo dejaría llegar ahí.
(Debo decir que fue impresionante sentirlo).

Y estaba ahí, a mi lado, lo tome de mi mano, veía como se alejaba de mí,  y me dolió, mi cuerpo gritaba no lo hagas, realmente tenía miedo de verlo alejarse un poco más.

Mi constelación se abrió un poco más y visualice todo su equipaje, sentí dolor, sabía que no era fácil pero tenía que irme, porque incluso mi equipaje era muy pesado y no podría con el suyo.
Lo vi de frente, no lo odiaba, lo quería mucho su luz era igual a la mía, brillaba, era un hombre increíble, maravilloso, tenía mucho amor para dar, pero también muchas cadenas que pesaban y le hacía imposible acercarse a mí.
Comenzó……


Querido….
-       Mi muy querido niño, gracias por enseñarme que soy capaz de amar, que eso que pensé que ya lo había perdido, hoy lo tengo aquí, en mis manos, era como tener un pajarito muerto entre mis manos, alguna vez lo escuche cantar de felicidad y era tan feliz siendo libre,  y ahora estaba entre mis manos, muerto. Porque le quitaron su libertad y lo ahogaste entre las mentiras de tu miedo, de tu amor de ti.

-       Justo cuando mis sentimientos se encontraban apagados. Apareciste tú. Con esa sonrisa tan particular en ti que derrite a cualquier corazón…. Y de repente, siendo sincera me bastaba que me dedicaras una sola palabra  para que el resto de mi día pintara mejor.

¿Lo quieres?
-       Como a nadie había querido jamás, y es que la energía era tan igual que la felicidad no era nuestro destino,  era la actitud al andar por la vida.

¿Le agradecerías algo?
-       Gracias porque por ti no tenía que fingir,  era yo, con demonios, perversiones, buena, mala, conocí una mejor versión de mí, sentí algo distinto, me tranquilizaba el solo hecho de verte, tomar tu mano, y era feliz. No podía  pedir más.
Existe gente que pasa por tu vida para ayudarse mutuamente, mismas cargas y mismas energías cósmicamente se atraen, quizás tenías que ayudarle a reparar algo.

El problema era como ayudar a reparar algo a alguien cuando no podía repararme a mí misma.

¿Qué paso?
-       Me mintió-

Se mintieron, tú también tenías mucha carga en tu maleta. (Asentí con tristeza).

¿Te iras?
Comencé a llorar, entre más lo miraba, entre más lo sentía, no me  hacía a la idea de dejarlo ir, de separarme de él, de soltar su mano. Miraba su maleta y me daba cuenta que no sirve ganar, si uno no está dispuesto a pelear, tampoco pelear si lo que se pretende ganar es nada.

¿Debo irme? Pregunte.
Es esencial  para que limpies tu alma.
No podía, no podía dar la vuelta y dejarte así con esos ojos  con los que jamás alguien me había mirado así.

Respire………… llore…………… no podía entender como dos seres que se querían tanto tenían que decirse adiós.

Querido niño…. El amor, tiene que crecer limpio, sin maletas llenas, y en que cuando uno sacude  el baúl de los recuerdos son los recuerdos los que terminan sacudiéndolo a uno.

Si en algún momento o en algún punto nos encontramos
será maravilloso y si no, seguro que viviremos maravillados  con lo que entonces habremos logrado.  

¿La pérdida duele?
-       Demasiado pero duele más perderse a sí mismo.

No pude darme la vuelta, no pude darte la espalda, no estaba lista para un adiós total.

¿Qué harás?
-       Me hare a un lado para que siga su camino, sea feliz a su modo.

Pasaste a mi lado, te di la mano por última vez, y cuando estabas a mi lado vi tu mirada con dolor…. Era necesario decirte adiós compañero.

Tenía que salir viviendo de ahí. Cerrando mis ciclos, esos que durante años me habían encadenado  a vivir feliz. 

 




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Escribo solo cuando estoy TRISTE, es mi placebo, un momento en el que mi vida es parte de una historia y solo así mi cerebro canaliza que el dolor (como en todos los cuentos) es momentáneo.