lunes, 27 de febrero de 2017

Despedidas Necesarias


Mentiría si digo que siente estabilidad contigo, mentiría si te digo que espera cosas lindas, que espera cambios y es que simplemente no espera nada….. 


Comenzó deseándolo todo y amando así con el corazón, pero poco a poco la falta de interacción con él la iban poniendo en situaciones que duramente la aferraban a la tierra y descubrió que aunque por título tuviera a alguien, la soledad  le seguía pesando. 

Que está mal amar así, que es una estupidez invertir tiempo en alguien y para ser honestos te confieso que duele vivir así, esperando, queriendo  completo cuando la otra persona quiere a medias, cuando la otra persona no sabe querer  por miedo entregarse así..... al 100% como lo hace ella.

Y sintió que el corazón volvía a fracturarse, se controló, esperó tener la cabeza fría para pensar mejor pero no fue así. 
 
Toda la noche busco la forma para remendar lo que había visto pero, eso era cuestión de tontos, ella sabía que jamás volvería a ser la misma. 


La confianza se había fracturado y ese peso que había quedado ahí era imposible de llevarlo a cuestas. 

No quería excusas, explicaciones, motivos, mentiras, era sencillo. No quería mas, NO QUERIA QUERER MAS. 




Y entonces sintió como mis palabras escritas desenvolvían en él, la culpabilidad de sus actos, aunque él no lo dijera, era obvio ella había visto esa mirada ya en más de una ocasión, y era inevitable ver que su alma tenía una sensación de dolor. 

Ya solo podía prepararse  para lo peor, para dejarle partir.
Más que ansiar que se quedara, quería a su lado un amor entero, sin mentiras, digno de presumir, pero la única presunción era la suya cuando sentía como su corazón se sumía un poco más dentro de si.

Lo obvio llego, tomo su corazón y le prendió fuego, lo que no sabía era que ya había estado en tantos infiernos que no cualquiera le quemaba.
Trato de remendar ideas, gestos, acciones pero ya no era necesario, su corazón había cedido esta vez, como jamás nunca, el solo había cerrado la puerta.
Quien ahora parecía aferrarse a él era mi cabeza, no entendía como alguien era capaz de buscarla y engañarle, dañarle, lastimarle. 



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Escribo solo cuando estoy TRISTE, es mi placebo, un momento en el que mi vida es parte de una historia y solo así mi cerebro canaliza que el dolor (como en todos los cuentos) es momentáneo.