Fragmentada
y enterrando bajo las ojeras (donde descansan en paz) los restos del
hombre que me quito el sueño al comprimir mi corazón, el universo me envió una
advertencia.
"Esto
no podía seguir así" "El cambio estaba en mi" "Nadie iba
hacer por mí, lo que yo no hiciera al perder el amor por mi"
Y
me di cuenta que la perdida más grande de uno era perderse a sí mismo y como
miles de veces en un pasado necesitaba desahogarlo todo. El problema era,
¿realmente podría dejarlo todo atrás?. ¿Realmente podría cerrar este ciclo?.
Y
me arme de valor, busque ayuda estaba segura de que esta vez funcionaria.
Primero
me acerque a Dios, al que yo creía, le suplique entre murmullos que si él había
llegado a mí, aclarara sus ideas para que se mantuviese de mi mano, pero que si
solo había sido un extraño con recuerdos semejantes siguiese su camino.
Estaba lista. Me dirigí a ese universo de
nuevas cosas donde sabía que una constelación completa giraría en torno a mí
con mis recuerdos, mis ansiedades y mi pasado y mi dolor.
¿Qué
quería hacer?
-
Necesito
cerrar ciclos - - Necesito alejarme de
quien me hace daño-
¿Justicia?
-
Divina
Busque
mi ser de luz, ese que dicen que está siempre de tu lado, percibí mi aura
morada, amarilla, melancolía y nuevos cambios, algo bueno estaba a punto de suceder.
Los
visualice, mi espacio astral se limitaba a los 3 yo los miraba a ellos, (tristemente ninguno a mi) uno más
alejado del otro pero imposibilitaban mi necesidad de andar libre por la vida.
El
primero, al que le di el poder de fracturar
mi vida en mil pedacitos.
¿Por
qué lo permití?
-
Tenía
culpas, yo lo había herido primero-
Aun
así no era justo, yo no llegue a su vida
para complacer sus banalidades, su euforia por
desquitar el dolor. Y me arrepentí que ambos no supiéramos alejarnos la
primera vez. Donde ninguno de los dos podría quebrarse por completo.
Querido………
-
No
lo quiero, lo odio, fue quien más infeliz me hizo, ya ni siquiera puedo verlo a
la cara después de todo el daño hecho.
Jamás
le diste la oportunidad de vivir sin ti.
-
Me
hice adicta a su pobre manera de amar.
¿Qué
harás?
-
Irme.
¿Qué
le dirías?
-
Gracias
por enseñarme lo que no quería y por hundirme, porque jamás habría sabido con
que garbo y valor puedo renacer.
No fue facil, llore como una niña pequeña herida,
Y
me di la vuelta.
El
segundo, su presencia estaba ahí, ese
garbo, esa intimidación, ese hombre perfecto, que solo el verlo me llenaba de
orgullo ir de su lado, ocultando las apariencias de lo infeliz que me sentía,
de que aun con la banalidad en la que vivía
no llenaba en mi ese vacío tan grande que tenía.
¿Qué
paso?
-
Nos
utilizamos, él tenía que madurar y yo enloquecer por primera vez.
Querido……..
-
MI
querido grillo, no puedo más, me
enloqueciste como un niño a su mama, le problema es que yo no quería ser tu
mama, yo quería ser tu mujer.
¿Le
quieres?
-
Mucho,
pero no como hombre.
¿Qué
paso?
-
Me
desgasto emocionalmente.
¿Te
iras?
(Respire
profundo y recordé que él era especial
porque era mío, pero siempre había salido adelante, avante y entonces mi mente,
mi alma y mi corazón se dieron la vuelta)
-
Si
me iré.
Para
ser honestos, me peso dejarle, y aunque llore más por el primero que por el
segundo, mi corazón te abrazo y
realmente deseo que YA NO HABIA MAS DE MI PARA TI.
Mi
cuerpo se sentía pesado, frágil, sin fuerzas, pero había que seguir, sabía que quien seguir dolería más y en que aún no me hacía a la
idea de soltarle de la mano.
Y ahi estaba el tercer implicado.....
Me
puse en su lugar, sentí su desequilibrio, sus ganas de luchar por ser feliz,
pero también sentí que algo no lo dejaría llegar ahí.
(Debo
decir que fue impresionante sentirlo).
Y
estaba ahí, a mi lado, lo tome de mi mano, veía como se alejaba de mí, y me dolió, mi cuerpo gritaba no lo hagas, realmente
tenía miedo de verlo alejarse un poco más.
Mi
constelación se abrió un poco más y visualice todo su equipaje, sentí dolor, sabía
que no era fácil pero tenía que irme, porque incluso mi equipaje era muy pesado
y no podría con el suyo.
Lo
vi de frente, no lo odiaba, lo quería mucho su luz era igual a la mía,
brillaba, era un hombre increíble, maravilloso, tenía mucho amor para dar, pero
también muchas cadenas que pesaban y le hacía imposible acercarse a mí.
Comenzó……
Querido….
-
Mi
muy querido niño, gracias por enseñarme que soy capaz de amar, que eso que pensé
que ya lo había perdido, hoy lo tengo aquí, en mis manos, era como tener un
pajarito muerto entre mis manos, alguna vez lo escuche cantar de felicidad y
era tan feliz siendo libre, y ahora
estaba entre mis manos, muerto. Porque le quitaron su libertad y lo ahogaste
entre las mentiras de tu miedo, de tu amor de ti.
-
Justo cuando mis sentimientos se encontraban
apagados. Apareciste tú. Con
esa sonrisa tan particular en ti que derrite a cualquier corazón…. Y de repente, siendo sincera me
bastaba que me dedicaras una sola palabra para que el resto de mi día
pintara mejor.
¿Lo
quieres?
-
Como
a nadie había querido jamás, y es que la energía era tan igual que la felicidad
no era nuestro destino, era la actitud
al andar por la vida.
¿Le
agradecerías algo?
- Gracias porque por ti no tenía
que fingir, era yo, con demonios,
perversiones, buena, mala, conocí una mejor versión de mí, sentí algo distinto,
me tranquilizaba el solo hecho de verte, tomar tu mano, y era feliz. No podía pedir más.
Existe gente que pasa por tu vida para
ayudarse mutuamente, mismas cargas y mismas energías cósmicamente se atraen, quizás
tenías que ayudarle a reparar algo.
El problema era como ayudar a reparar
algo a alguien cuando no podía repararme a mí misma.
¿Qué
paso?
-
Me
mintió-
Se
mintieron, tú también tenías mucha carga en tu maleta. (Asentí con tristeza).
¿Te
iras?
Comencé
a llorar, entre más lo miraba, entre más lo sentía, no me hacía a la idea de dejarlo ir, de separarme
de él, de soltar su mano. Miraba su maleta y me daba cuenta que no sirve ganar,
si uno no está dispuesto a pelear, tampoco pelear si lo que se pretende ganar
es nada.
¿Debo
irme? Pregunte.
Es
esencial para que limpies tu alma.
No
podía, no podía dar la vuelta y dejarte así con esos ojos con los que jamás alguien me había mirado así.
Respire…………
llore…………… no podía entender como dos seres que se querían tanto tenían que
decirse adiós.
Querido
niño…. El amor, tiene que crecer limpio, sin maletas llenas, y en que cuando
uno sacude el baúl de los recuerdos son
los recuerdos los que terminan sacudiéndolo a uno.
Si
en algún momento o en algún punto nos encontramos
será maravilloso y si no, seguro que viviremos maravillados con lo que entonces habremos logrado.
será maravilloso y si no, seguro que viviremos maravillados con lo que entonces habremos logrado.
¿La
pérdida duele?
-
Demasiado
pero duele más perderse a sí mismo.
No
pude darme la vuelta, no pude darte la espalda, no estaba lista para un adiós total.
¿Qué
harás?
-
Me
hare a un lado para que siga su camino, sea feliz a su modo.
Pasaste
a mi lado, te di la mano por última vez, y cuando estabas a mi lado vi tu
mirada con dolor…. Era necesario decirte adiós compañero.
Tenía
que salir viviendo de ahí. Cerrando mis ciclos, esos que durante años me habían
encadenado a vivir feliz.




