Y es ahí cuando te vez inmóvil, cuando te das cuenta que todavía duele...... Superarlo no era cuestión de días, ni siquiera de años.
Te das cuenta de la delgadez extrema, de la fragilidad suscitada dentro de tu corazón ♥
Te apiadas de ti, al recordar esas frases chocantes, cuando alguien te pregunta -¿Que onda con él?-
Y tu airosa y con una gran sonrisa fingida dices -Todo bien-.
¿Que hace posible que día con día puedas verlo?
¿Como es posible tocarlo sin derrumbarte o caer en el intento?
Sabes que el amor no es cosa de preguntas y sabes que lo que el sentía no era amor, y que después de tanto aun no aprendes a tener control......
Te rehúsas a olvidarle, a dejar de amarlo.
Simplemente te rehusaste a volver a vivir.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escribo solo cuando estoy TRISTE, es mi placebo, un momento en el que mi vida es parte de una historia y solo así mi cerebro canaliza que el dolor (como en todos los cuentos) es momentáneo.